Capítulo 13 El juego comienza

NILO

NILO

Llego a casa pasadas las cinco. La tarde está fresca, pero por dentro llevo un incendio que no puedo apagar.

Estaciono el coche en la entrada. Miro la casa de mis padres —blanca, grande, perfecta, como todo lo que toca León— y siento ese nudo en el estómago que me acompaña desde que ...

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