Capítulo 21 El desayuno

LUZIA

La luz del amanecer se cuela por la ventana como un ladrón dorado.

No he dormido mucho. Apenas unas horas. Las suficientes para tener pesadillas. Con él. Con el desconocido. Con sus manos. Con su boca. Con mi tanga en su bolsillo.

Dejo un suspiro cuando el teléfono suena. Es una llamada. Co...

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