Capítulo 23 Un deseo

Su mano rodea mi muñeca con una firmeza que no duele, pero que no deja espacio para la duda. Me gira antes de que pueda reaccionar. Me atrae hacia él como si fuera un imán y yo metal fundido.

Y entonces me besa. No un beso tímido. Un beso con pasión, con hambre. Con algo que no sé nombrar pero que ...

Inicia sesión y continúa leyendo