Capítulo 24 Preparación

LUZIA

—No voy a pecar —digo, sentándome en la cama.

—Claro que no —dice Tahía, guiñándome un ojo desde la puerta—. Por eso tiemblas.

Y se va, dejándome sola con mis dudas, mis miedos y ese maldito deseo que no puedo apagar.

Me quedo sola en la habitación. El eco de las palabras de Tahía toda...

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