Capítulo 28 La novia

LUZIA

Estamos por salir de la casa del terror. Nilo me toma de la mano y, con una sonrisa pícara, vuelve a guardar mi tanga en su bolsillo. Esta vez no la esconde. La deja medio asomando, como un trofeo, como un recordatorio de lo que acaba de pasar entre nosotros.

—La recuperarás al final del día...

Inicia sesión y continúa leyendo