Capítulo 8 EL ESCÁNDALO

LUZIA

Los clientes siguen llegando. Yo sigo retirando platos vacíos, limpiando mesas, fingiendo que no existe. Pero él sigue ahí. En su mesa del rincón. Con la taza a medio terminar y el sándwich casi intacto.

No come. Solo me mira.

Me acerco con la bandeja vacía y finjo indiferencia.

—¿Te queda...

Inicia sesión y continúa leyendo