Capítulo 12 - La clave

—¿A dónde demonios crees que vas?

Lentamente, me doy la vuelta y encuentro a Warren parado justo detrás de mí. Sus brazos están cruzados y su mirada es tan penetrante que parece quemar mi piel.

Es inútil mentirle.

Suspiro y suelto el pomo de la puerta.

—Mira, no puedo quedarme aquí sin hacer nad...

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