Capítulo 25 Los libros

Helios se sentó junto a Hera, quien no dejaba de moverse en su asiento, incapaz de contener su emoción. Él, sin embargo, se mantenía en calma, con sus pequeños pies, colgados de la silla mientras miraba con fijeza a la puerta por donde había desaparecido su madre. Pronto fueron llegando las tres par...

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