Capítulo 42 La llamada

En la tienda, se esforzaba por mantener la compostura, pero cada vez que recibía las compras, no podía evitar mirar el reloj y pensar en lo que podría estar haciendo si estuviera trabajando en el banco. Su sonrisa era forzada, y las pequeñas alegrías que solían iluminar su día ahora eran eclipsadas ...

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