Capítulo 21 EL JUEGO DE LAS LAGRIMAS

Se paró frente a él y esperó. Regresó de golpe la adrenalina que solo Manson lograba dispararle hasta las nubes. No podía hacer que su cuerpo dejara de temblar. Era un juego que alguna vez le había suplicado entre lágrimas de placer: Manson mandaba y él obedecía.

Manson perdía el control y a él le ...

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