Capítulo 143 LA NUEVA MARCA

EIRIN

Despierto de golpe, con el corazón desbocado y una certeza imposible de ignorar: estoy en la habitación de Mad.

La penumbra apenas me permite distinguir los muebles, pero no necesito verlos. Su aroma impregna las sábanas, las almohadas y el aire que respiro. Es su habitación, la que compar...

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