Capítulo 11 Capítulo Once – La noche prometida

Salí del restaurante atándome la chaqueta, con el cuerpo todavía oliendo a mantequilla caliente, reducción de vino y estrés. La jornada había sido larga, intensa, y para variar, terminé empapada de sudor y grasa.

Y ahí estaba él.

Apoyado en su coche, brazos cruzados, rostro tenso. Esperándome.

Lo vi...

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