Capítulo 228 Capítulo 228: Contándole mis miedos

Nos quedamos así un rato largo.

La frente apoyada en su pecho, el olor de su camisa mezclado con el de la cocina y esa colonia que siempre le quedaba un poco en la piel después de todo el día. Su mano en mi cintura ya no estaba tensa. La otra subía y bajaba por mi espalda con una lentitud casi rever...

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