Capítulo 27 Capítulo 27 – El timbre no miente

Desperté con el cuerpo cansado, la garganta seca y la piel aún caliente.

Él seguía dormido. Y no era esa imagen tierna de película.

Era un hombre desnudo, roncando suave, con el brazo caído al borde del sofá y una erección semiolvidada bajo la sábana.

La realidad post-polvo. Sin filtros. Sin promesa...

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