Capítulo 54

Regis

Me quedé de pie junto a la cama, observando a Eileen dormir bajo la luz tenue de la lámpara. Por fin su respiración se había estabilizado; su cuerpecito estaba hecho un ovillo de lado, con una mano metida bajo la mejilla. Así se veía absurdamente joven, frágil de una forma que me hacía doler ...

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