Capítulo 14 CON LAS MIRADAS ENCIMA

Camila sonrió con esa falsedad servil.

—El señor Cristian me pidió que estuviera atenta a cualquier ruido. Si necesita algo, puedo ayudarla. ¿Ese cajón? Es privado —dijo, su tono insinuante, como si ya estuviera planeando reportarlo.

—No necesito ayuda Camila. Vuelve a la cama —ordené, mi voz auto...

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