Capítulo 24 TU CONSUELO

Llegué a la mansión con el alma hecha trizas, el taxi dejándome en la entrada como si nada hubiera pasado. La foto de Dante besando a Isabella se repetía en mi mente una y otra vez, un momento cruel que me robaba el aliento.

Lágrimas secas en las mejillas, el maquillaje corrido, pero ya no lloraba....

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