Capítulo 38 EN SUS GARRAS

—Señora Valeria, vengo de parte del señor Cristian, es mejor que no fuerce las cosas y me acompañe de vuelta a la mansión. —Dijo el hombre de traje, su voz fría y autoritaria, cruzando los brazos con impaciencia.

Me quedé paralizada, la sorpresa golpeándome como un balde de agua fría, preguntándome...

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