Capítulo 29 29

Eran las seis de la tarde en París, y la luz del día se desvanecía con esa lentitud melancólica típica del otoño francés. 

El cielo sobre el Sena se teñía de un violeta suave, y las primeras farolas empezaban a encenderse en las avenidas anchas. Emily había salido del apartamento de los Laurent.

Emi...

Inicia sesión y continúa leyendo