NovelaGO
Esposa para dos: Doble placer

Esposa para dos: Doble placer

Maye Lyn V · En curso · 94.8k Palabras

724
Tendencia
39.8k
Vistas
1.2k
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Emily y Benjamin Brooks han construido un imperio millonario, pero tras veinte años de matrimonio, la rutina los ahoga. Para reavivar la llama, Benjamin propone un trío con Ava, una escort, Ava y Benjamin devoran a Emily hasta llevarla a orgasmos que la dejan temblando, marcada. El sexo entre los esposos renace con furia animal. Pero Emily ignora la verdad: Ava nunca se fue. Es la amante secreta de Benjamin, su vicio privado.
Cuando Emily descubre la traición , el dolor se convierte en venganza pura. Ama a Benjamin con locura, pero quiere herirlo.
Días después, un hombre misterioso la salva de un ataque, Emily lo trae a casa como arma.
Benjamin cree que es un farol. Había aceptado el desafío con arrogancia: «Hazlo, si tanto quieres vengarte. Pero no podrás».
—Ben —dice Emily con voz calma—. Te presento a Xavier. Esta noche se queda.
La sorpresa cruza el rostro de Benjamin. Emily besa a Xavier delante de él. Xavier baja la cremallera de su vestido, desliza los dedos entre sus piernas.
—Quiero que me toques hasta que me corra —le dice a Xavier, mirando a su marido—. Y quiero que él lo vea.
Xavier obedece. Emily se corre con un grito contra la mano del desconocido mientras Benjamin observa, mandíbula tensa-
Cuando Benjamin se pone de pie, Emily espera violencia. En cambio, él se acerca, y une sus dedos a los de Xavier dentro de ella.
—¿Esto es lo que querías? —susurra Benjamin.
Emily solo asiente, lágrimas de placer en los ojos. Los cuatro dedos la llenan, la hacen explotar otra vez. Grita el nombre de Benjamin mientras se corre entre los dos hombres.
—Nunca pensé que lo harías.
—Y yo no pensé que lo aceptaras.
¿Sobrevivirá su matrimonio a esta guerra de placer o el fuego los consumirá?

Capítulo 1

Capítulo 1: El regalo equivocado

La mansión Brooks dominaba las colinas de Beverly Hills con vistas infinitas al océano Pacífico que se perdía en el horizonte.

Veinte habitaciones, una piscina infinita que parecía fundirse con el cielo, jardines meticulosamente cuidados por un equipo de jardineros que llegaban cada. El garaje albergaba una flota de autos que cualquier coleccionista envidiaría: un Aston Martin plateado para Benjamin, un Porsche 911 blanco para Emily, y el Bentley familiar que apenas usaban desde que Alexander, su único hijo, se había marchado a Stanford aquel otoño.

Emily Brooks, cumpliendo hoy treinta y ocho años, se miraba en el espejo de cuerpo entero de su vestidor privado —un espacio más grande que muchos apartamentos completos—. Llevaba un vestido negro de seda de Valentino, ajustado y elegante, que realzaba la figura que mantenía con sesiones diarias de pilates y un entrenador personal que cobraba lo que ganaba un ejecutivo medio al mes. Su cabello rubio ese día lucía perfecto, gracias a la estilista que había venido esa tarde.

Se sentía hermosa, deseable. Y expectante.

Benjamin siempre se superaba en sus cumpleaños. El año anterior había sido un collar de diamantes de Harry Winston valorado en siete cifras.

Antes, un viaje privado a las Maldivas en su jet Gulfstream. O la vez que alquiló entero el Louvre para una cena privada.

Veinte años de matrimonio, y aún sabía cómo hacerla sentir como la chica de dieciocho que se había enamorado locamente de él en la universidad.

Bajó las escaleras de mármol flotante, cada paso la acercaba más a la sorpresa de ese año, le ponía nerviosa acercarse tanto a los cuarenta años, pero el paso del tiempo era algo que nadie podía detener. Benjamin la esperaba en el vestíbulo, en un traje Tom Ford hecho a medida, el cabello oscuro apenas salpicado de canas que lo hacían parecer distinguido en lugar de viejo. La miró con esa sonrisa que aún le aceleraba el pulso.

—Estás deslumbrante —dijo, besándola en la mejilla con cuidado de no arruinar el maquillaje—. Feliz cumpleaños, amor.

—Gracias —respondió ella, sonriendo—. ¿A dónde me llevas esta vez?

—Es sorpresa —respondió él con un guiño—. Pero te va a encantar.

El chófer los llevó en el Rolls-Royce Phantom hasta The Bel-Air, uno de los restaurantes más exclusivos de Los Ángeles, donde tenían reservada la mesa privada en la terraza con vistas al lago y los cisnes. Música suave de jazz—un trío de piano, contrabajo y saxofón tocando estándares de Cole Porter—. Las velas parpadeaban en linternas de cristal, y el aroma de trufas y caviar impregnaba el ambiente.

Hablaron de todo y de nada durante la cena: de cómo Alexander ya había encontrado un grupo de amigos en la universidad, de la próxima expansión de Brooks International a Singapur, de la nueva línea de cosméticos ecológicos que Emily estaba lanzando.

Veinte años juntos les habían dado una complicidad fácil, una forma de comunicarse con miradas y medias frases. Pero también había silencios. Silencios que antes llenaban con pasión y que ahora se extendían como lagos tranquilos.

Emily sentía la emoción crecer mientras tomaban el postre —un soufflé de chocolate que se derretía en la boca—. Benjamin siempre dejaba el regalo para el final; extrajo un pequeño catálogo encuadernado en cuero negro, del tamaño de un pasaporte.

—Toma —dijo, deslizándolo por la mesa con una sonrisa misteriosa—. Este año quería algo... diferente.

Emily lo abrió, el corazón latiéndole fuerte. Esperaba fotos de islas privadas, de hoteles boutique en la Polinesia, de destinos que solo existían en sueños de millonarios. Pero lo que vio la dejó helada.

Página tras página, mujeres. Jóvenes. Todas entre veintidós y veintiocho años, calculó rápidamente. Modelos profesionales, con cuerpos perfectos, rostros angelicales o diabólicos según la pose. Algunas en lencería, otras desnudas pero artísticamente. Todas hermosas de una manera que dolía mirar.

Alzó la vista lentamente hacia Benjamin, que la observaba con una mezcla de expectativa y nerviosismo.

—¿Qué... qué es esto? —preguntó, la voz apenas un susurro.

Benjamin se inclinó hacia adelante, bajando la voz, aunque la mesa más cercana estaba a diez metros.

—Son opciones, amor. Elige la que más te guste. He investigado agencias exclusivas, todo muy discreto, profesional. Chicas educadas, limpias, que firman acuerdos de confidencialidad. Pensé que... podríamos probar algo nuevo. Los tres.

Emily sintió que el mundo se inclinaba. Miró de nuevo el catálogo, como si las imágenes pudieran transformarse en destinos de viaje si las miraba con suficiente fuerza.

—¿Un trío? —dijo al fin, la palabra saliendo como un escupitajo—. ¿Ese es mi regalo de cumpleaños? ¿Un puto trío?

Benjamin retrocedió ligeramente, sorprendido por el tono.

—Emily, baja la voz. No es cualquier trío. Es algo especial, algo que podría... reavivar lo nuestro. Llevamos veinte años juntos, amor. ¿Cuánto hace que no tenemos sexo de verdad? ¿Meses? ¿Un año? Todo es rutina, rápido, sin pasión. Pensé que esto podría ser emocionante para los dos.

Ella cerró el catálogo de golpe, las manos temblándole.

—Es un regalo de mierda, Benjamin. Un regalo de mierda absoluta.

Él se enderezó, la mandíbula apretándose.

—¿De mierda? He pasado semanas organizando esto. Contraté a los mejores, revisé perfiles, pensé en lo que podría gustarte. ¿Sabes cuánto cuesta esto? No es una puta de esquina, Emily. Es una experiencia de lujo.

—¿Y eso lo hace mejor? —replicó ella, la voz subiendo a pesar de intentarlo controlar—. ¿Que sean caras lo convierte en algo romántico?

Benjamin suspiró, mirando alrededor para asegurarse de que nadie escuchara.

—Mira, sé que es inesperado. Pero nuestra vida sexual está muerta, Emily. Muerta. Nos queremos, funcionamos bien como equipo, como padres, como socios en los negocios. Pero en la cama... es como si fuéramos compañeros de cuarto. Pensé que traer a alguien nuevo, alguien hermoso, podría despertar algo. En los dos.

Emily sintió una ira fría extendiéndose por su pecho.

—¿Y por qué una mujer? —preguntó de repente—. ¿Por qué no un hombre?

Benjamin se quedó quieto. La pregunta colgaba entre ellos como una granada sin seguro.

—¿Qué?

—Dices que quieres reavivar la pasión. ¿Por qué no traer a un hombre? Alguien que me haga sentir deseada, que me toque como tú ya no lo haces. ¿Por qué solo mujeres?

La cara de Benjamin cambió. La sonrisa confiada desapareció, reemplazada por algo duro, posesivo.

—¿Estás loca? —dijo en voz baja pero intensa—. ¿Dejar que otro hombre te toque? ¿Que te folle mientras yo miro? Ni loco, Emily. Jamás.

Ella lo miró fijamente, comprendiendo de golpe.

—Ah. Ya veo. Tú sí puedes tener a otra mujer en nuestra cama. Puedes tocarla, follarla, disfrutar de un cuerpo joven y perfecto. Pero yo... yo no puedo tener lo mismo. Porque soy tuya. Tu propiedad.

—No es eso...

—Es exactamente eso —lo cortó ella, la voz temblando de rabia—. Quieres tu fantasía de dos mujeres, como en las películas porno que sé que miras cuando crees que estoy dormida. Pero la idea de que yo disfrute con otro hombre... eso te aterra. Te hace sentir menos hombre.

Benjamin apretó los labios, las manos cerradas en puños sobre la mesa.

—No voy a discutir esto aquí. Pero sí, es diferente. Soy tu marido. Veinte años juntos. No voy a compartirte con otro hombre. Punto.

Emily sintió las lágrimas picándole en los ojos, pero se negó a dejarlas caer. Se puso de pie lentamente, el vestido susurrando contra sus piernas. Sin decir una palabra más, levantó la mano y le dio una cachetada. No fuerte, pero sí precisa. El sonido fue apenas audible sobre la música de jazz, pero Benjamin se llevó la mano a la mejilla, atónito.

Emily tomó su bolso y el catálogo —lo iba a quemar en cuanto llegara a casa— y se alejó hacia la salida sin mirar atrás. El maître intentó ayudarla con el abrigo, pero ella lo rechazó con un gesto.

Fuera el chófer esperaba.

No podía creerlo.

Su regalo de cumpleaños número treinta y ocho era un trío.

Con una mujer que él elegiría.

Porque no soportaba la idea de que otro hombre la tocara.

Veinte años de matrimonio, una empresa multimillonaria construida juntos, un hijo criado entre lujo y privilegios... y esto era lo que quedaba.

¿Estaba su matrimonio arruinado? ¿Ahora los regalos de cumpleaños serían una tercera persona entre los dos?

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

El juego de elegir Luna

El juego de elegir Luna

27.9k Vistas · Completado · Jane Above Story
Piper renunció a su sueño y trabajó como camarera para criar al bebé abandonado de su hermana. Se encontró con su príncipe ex, Nicholas, en el loco juego de elección de Luna.

—¿Cómo pudiste esconder a mi pequeña?! —dijo Nicholas.

—¿Perdón? ¡Ella no es tuya! —respondió Piper.

—¿Tuviste un hijo con alguien más justo después de que rompimos?! —exclamó Nicholas.
La maldición de la luna

La maldición de la luna

6.5k Vistas · Completado · Ariel Eyre
En cuanto sus pieles se tocaron, Ember sintió que iba a arder. Él debió sentirlo también porque la empujó contra la pared, golpeando su espalda contra ella. Presionó su boca contra la de ella. Sentía sus manos recorriendo su cuerpo mientras exploraba su boca.

—Soy Hayden —dijo el hombre.

Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia

La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia

12k Vistas · Completado · Kierra King
—¿Crees que puedes irte, bella mía?
La voz de Melo era baja, peligrosa, sus dedos se curvaban bajo su barbilla. —Firmaste la deuda de tu padre con tu nombre. Eso te hace mía.
Isabella lo miró a los ojos fríos y grises, negándose a apartar la vista. —Puedes poseer mi cuerpo, Melo Rossi —susurró—, pero nunca poseerás mi corazón.
Su sonrisa era lo suficientemente afilada como para cortar. —Eso lo veremos.

Cuando la deuda de su padre la ata a un despiadado jefe de la mafia, Isabella Bianchi se convierte en la esposa reacia de Carmelo Rossi, un hombre temido por su crueldad y deseado por su poder.

Atrapada en su mundo de peligro y tentación, Isabella lucha por mantener su corazón intacto. ¿Podrá escapar del hombre que posee su destino o caerá por el monstruo al que ha aprendido a temer?
Predestinada a sus torturadores

Predestinada a sus torturadores

7.5k Vistas · Completado · Heidi galea
En el corazón de la Manada del Valle Escondido, Charlie ha vivido una vida de servidumbre y abuso. Encontrada abandonada cuando era niña por el Alfa Greg y la Luna Kay, ha sido tratada como nada más que una omega—una esclava para las necesidades de la manada, soportando años de tormento y humillación. Sin que ella lo sepa, Charlie está al borde de una transformación profunda. A medida que se acerca su decimoctavo cumpleaños, comienza a experimentar síntomas extraños—dolores de cabeza, fiebre y una picazón inexplicable bajo la piel. Entonces, una noche, su loba, Raven, despierta antes de lo esperado, instando a Charlie a huir de la casa de la manada para completar su primera transformación.

Sin embargo, cuando Charlie intenta escapar, se encuentra con un aroma que pone su mundo patas arriba. Descubre que sus compañeros no son otros que Luther y Liam, los hijos gemelos del Alfa, quienes la han atormentado durante años. Abrumada por esta revelación, Charlie corre hacia el bosque, sin saber cómo reconciliar el vínculo que siente con el odio y el dolor que ellos le han causado. Mientras se transforma por primera vez, su vida cambia para siempre, y Charlie se ve arrojada a una nueva y peligrosa realidad—una en la que debe navegar las complejidades del destino, el amor y su propia supervivencia en un mundo que siempre ha buscado destruirla.
¡COMPRÉ UNA SÚCUBO EN OFERTA, PERO ME ENVIARON A UN ÍNCUBO CAPRICHOSO!

¡COMPRÉ UNA SÚCUBO EN OFERTA, PERO ME ENVIARON A UN ÍNCUBO CAPRICHOSO!

5.6k Vistas · En curso · RYUU D. BLACK
¿Crees que tu vida amorosa es un desastre? Intenta comprar una novia por catálogo mágico y que te llegue un demonio con alergia a trapear el piso.

Leo solo quería una vida tranquila, alguien que lo recibiera con un beso después del trabajo y, tal vez, que la cena no explotara. Desesperado tras su enésimo rechazo amoroso, compra un pergamino de invocación de súcubos en oferta. El problema es que las letras pequeñas importan, y en lugar de una voluptuosa y servicial demonio, termina invocando a Elian: un íncubo bellísimo, insoportablemente orgulloso y con gustos demasiado caros para el salario de un plebeyo.

Atados por un "Contrato Matrimonial de Vínculo de Sangre" que no se puede romper hasta que ambos alcancen el 100% de "felicidad conyugal", Leo se ve obligado a convivir (y alimentar con su propia energía vital) a este berrinchudo demonio. Mientras Leo lucha por mantener su cordura, su cuenta bancaria y su supuesta heterosexualidad intactas frente a los constantes e "inocentes" abrazos roba-energía de Elian, descubrirá que deshacerse de su accidental esposo es mucho más difícil que enamorarse de él.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera

Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera

600.5k Vistas · Completado · Gloria Fox
Hace un mes antes de mi boda, quemé el vestido que había pasado un año haciendo con mis propias manos.
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
El Megarregreso de la Exesposa

El Megarregreso de la Exesposa

117.6k Vistas · Completado · Lucia Love
Traicionada por el hombre al que alguna vez llamó esposo, Cassia Munroe aprendió por las malas que el amor no siempre viene acompañado de lealtad. Ella nunca fue su primera opción, pero su hija lo era todo. Y cuando pidió el divorcio, la obligaron a hacer el sacrificio más doloroso de todos… dejar atrás a su hija de cinco años.

Esa pérdida se convirtió en su fuego.

Años después, el mundo conoce su nombre, no como la mujer que Frederick Jones desechó, sino como una potencia hecha a sí misma. Una chef de talla mundial. Una magnate del fitness reconocida. Una genio secreta de la ciberseguridad. Una inversionista multimillonaria capaz de aplastar imperios con una sola operación.

Pero el hombre que la destruyó no tiene idea de que el imperio que ella construyó nació de las cenizas en las que él la dejó.

Ahora Frederick quiere lo que una vez tiró a la basura. Sin embargo, el corazón de Cassia ya no es suyo para reclamar.

Porque un hombre misterioso acaba de sacudir al mundo con un solo tuit:

—Mi esposa es la mujer más hermosa del mundo.

¿Y la foto adjunta?

Cassia Munroe.

La mujer que todos creían rota acaba de convertirse en la única cosa que todo multimillonario del mundo quiere.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.2m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa

El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa

12.3k Vistas · Completado · Adrienne Loftin
Los ojos de Wyatt se encontraron con los míos, y juro que los vi brillar en oro durante un breve momento. Sin embargo, la luz del sol entraba por la ventana con fuerza, así que probablemente fue solo un truco de luz.


Wyatt sonrió y, por un momento, fue como si mi corazón hubiera saltado de mi pecho. Parecía una estrella de cine parada allí con el sol de la madrugada detrás de él. Su cabello castaño estaba peinado un poco más de lo habitual, con rizos más prominentes y estaba recogido y alejado de su rostro. Su barba, que por lo general se parecía más a una espesa barba en las mejillas y la barbilla, había crecido un poco más, y me preguntaba cómo no me había dado cuenta de eso esta mañana.

Fue entonces cuando me di cuenta de que no me permitía mirarlo más que unos instantes. Si lo hubiera hecho, me habría fijado en la manga llena de tatuajes que tenía en el brazo izquierdo, especialmente cuando estaba sin camisa esta mañana. O me habría dado cuenta de que sí, era sexy. Sí, era precioso. Pero también era bastante guapo y parecía tener un aire dulce...


Me quité ese pensamiento de la cabeza. Como alfa, ni siquiera saldría con una mujer cualquiera, y definitivamente no con una que leyera como un humano en lugar de un hombre lobo.


Wrenlee «Lucky» Jones quería mantener un perfil bajo. Demonios, su vida dependía de ello. Pero cuando cumplió 18 años y descubrió que un enamorado de ella desde hace mucho tiempo era en realidad su compañero hombre lobo predestinado, las cosas se complican rápidamente. En cuestión de semanas, es víctima de una antigua maldición y tiene que luchar tanto contra entidades mágicas como contra su testarudo y autoritario compañero, que resultó ser el Rey Alfa del Dominio de los Apalaches. Atrapada repentinamente entre el destino, el miedo y el amor, Wrenlee debe sortear la maldición que la rodea y tomar decisiones que no solo le costarán a ella... sino también a su pareja. (Libro introductorio a las novelas del Dominio de los Apalaches, narrado desde perspectivas alternas)
Reclamada por El Multimillonario

Reclamada por El Multimillonario

430.3k Vistas · En curso · Khey Coco
—Fírmalo.
Su voz era fría, afilada como el acero.
—Espera… debe de haber un error.
—Firma los malditos papeles —dijo, con la voz baja y cortante como una navaja.
Tragué saliva.
Las amenazas de mi padre resonaron en mi mente: Si no lo haces, no volverás a ver a tu hijo.
Y firmé.
Elizabeth Harper nunca debió casarse con él. Él era peligro vestido con un traje a la medida, riqueza envuelta en silencio, poder oculto tras unos ojos azules y fríos.
Un error, una firma en la sala equivocada, y ahora está atada a Christian Reed, el despiadado multimillonario conocido por destruir imperios… incluido el de su propia sangre. Se suponía que debía ser invisible, obediente y desechable.
Guerreros de la luna azul

Guerreros de la luna azul

6.5k Vistas · Completado · Reanne Michelle
Lelanna es una joven guerrera en entrenamiento para su manada de lobos, la Luna Azul. Tratando de ocultar sus sentimientos por su amigo cercano y futuro Alfa, Lelanna intenta seguir adelante con el apoyo de sus amigos y un apuesto desconocido que entra repentinamente en su vida. Pero el mundo amoroso y feliz de Lelanna pronto se desmorona cuando descubre que tiene enemigos que buscan destruirla a ella y a los que más ama. Nuestra joven guerrera debe enfrentar el miedo, la pérdida, el valor y la misericordia. Lelanna muestra su verdadera valentía, determinación y hasta dónde llega su amor mientras se propone acabar con cada uno de sus enemigos con las habilidades más mortales de una verdadera guerrera.
La Reina Lunar

La Reina Lunar

64.7k Vistas · Completado · Netty Writes
Lyric nunca fue débil; solo estaba desprotegida. Traicionada por su propia sangre, torturada y dejada a morir, sobrevive lo suficiente para despertar a la verdad de quién es: la hija renacida de la Diosa de la Luna y la loba más poderosa que existe.

Cole, su pareja destinada, permanece a su lado mientras ella regresa a una manada que le falló. Lyric no busca caos ni crueldad; busca justicia. Cada herida que le infligieron tendrá respuesta. Cada traición se pagará.

A medida que los enemigos caen y el destino se revela, Lyric se alza como Reina Lunar, decidida a proteger a los inocentes y castigar a los culpables. Esta no es una historia de oscuridad devorando a una chica; es la historia de una mujer recuperando su poder.

Un romance de hombres lobo crudo y emotivo, lleno de venganza, destino y un amor inquebrantable.