Capítulo 126 Duelo y curación

Pasaron tres días.

Kaela pasó la mayor parte de ese tiempo durmiendo. Su cuerpo exigía descanso, y ella se lo dio de buena gana, hundiéndose en una oscuridad sin sueños durante horas. Cuando despertaba, Maren la obligaba a comer. Sopa espesa con verduras. Pan fresco aún caliente del horno. Té que s...

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