Capítulo 32 Un trato con Raggo

Zeus miró fijamente a Sam y respondió:

—Si solo hubieras venido por mí, quizá habría podido perdonarte, pero fuiste por mi familia. Por mi mujer y mi hijo. No hay manera de que pueda perdonar eso.

Sam cerró los ojos y susurró:

—Lo entiendo. Solo no les cargues mis pecados a Marty y a Lily. Ellas ...

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