Capítulo 50 Llegan los alguaciles federales

—¿Cómo demonios…? —murmuró Diabolus a Zeus mientras se quedaba boquiabierto mirando al hombre dentro del auto del sheriff.

Zeus también se quedó mirando al hombre y durante uno o dos minutos no encontró palabras para responderle. Intentó decir algo, pero no pudo. Aclarándose la garganta, preguntó:

...

Inicia sesión y continúa leyendo