Me muerdo el labio inferior

Niego con la cabeza y dejo que mi respuesta salga en un suspiro.

—No.

—Entonces, ¿te excita?

—Sí. Dios, sí.

—¿Yo te excito, Dela?

Abro un ojo para mirarlo desde arriba y lo encuentro observándome con esa expresión curiosa en la cara. ¿Por qué me mira así si ya sabe la respuesta? Mi cuerpo está ...

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