Te juro que en vez de eso me voy a casar contigo

Shirley

—Y esta es la sala.

Sigo las largas piernas de Zane hasta una habitación con toda una vibra oceánica. Todavía no hay muebles aquí, pero ya puedo imaginarlos. Colores claros como blanco y azul pálido, quizá un sofá gris, conchas marinas sobre una mesa de centro redonda y un montón de cojine...

Inicia sesión y continúa leyendo