Ya no podía mantenerse firme.

León estaba en su balcón, con el viento nocturno arremolinándose a su alrededor mientras bebía su café. Acababa de dar un sorbo cuando Deica habló a su espalda.

—¿No vas a denunciar al novio de Kristal ante la policía?

Él se giró y la vio acercarse, sosteniendo dos tazas de café. Le tendió una y é...

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