Puedes quedarte conmigo

Me obligo a sonreír.

—Los ladrones se llevaron todo lo que tenía.

—Ay, pobrecita. —Malin me pone la mano en el hombro. Le tiembla el labio inferior. A veces se comporta como una mamá gallina. Pero es buena persona—. ¿Necesitas un lugar para dormir? Puedes quedarte conmigo.

Me detengo a pensarlo. ...

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