Mátame ahora.

—¿En serio?

—Sí, confío en ti. Vuelve a dormir. Cuando te despiertes, Frans, mi mayordomo, te llevará a la cocina. Si te quedas aquí hasta que yo regrese, siéntete libre de mirar alrededor.

—Está bien. —Me río un poco. Esto es el cielo—. ¿Puedo usar el jacuzzi más tarde?

Hay un brillo burlón en s...

Inicia sesión y continúa leyendo