Me tiemblan los labios.

Robin parece tan desconcertado como yo. Vuelvo a mirar a Ebba cuando por fin nos sentamos. Su pelo se ve… mal. ¿Será una peluca?

—Ahora que ya estamos todos aquí —dice Ebba, mirándonos a uno y a otro. Luego frunce el ceño—. Esperen. ¿Dónde está Lynn?

—Con su madrina —responde Robin. Su voz no tien...

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