Eres un mentiroso

Nuestros juegos en la cama se han vuelto muchísimo más salvajes últimamente. Mi verga se estremece otra vez cuando Anna se inclina hacia adelante y se frota contra mi boca.

Sus gemiditos cada vez suenan más fuerte. Me aferro a sus muslos porque me encanta cómo le tiemblan. Puede que Anna odie el pe...

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