¿Por qué confío en Adrian?

La dejo ir. Pero mi cerebro ya está dando vueltas. Necesito volver a entrenar para verme bien para Dela. Dios mío. ¿Pensará que engordé?

—¿Por qué no llamas a Adrian y hablas con él? Te hará sentir mejor porque sabe cuánto te quiero —dice Dela—. Llámalo.

Eso es. La señal del universo que estaba es...

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