¡Basta de tonterías!

ARABELLA

Bajé las escaleras despacio, y el olor de ese café fuerte y amargo me detuvo en seco. Solté el aire, y los vellos de mis brazos se me erizaron porque sabía perfectamente quién estaría esperándome tan temprano.

Hoy me había despertado antes de lo habitual porque anoche dormí mejor que en d...

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