El amor era una ilusión

Arabella

Nunca, ni una sola vez, había querido probar a un chico. Ni lo había planeado. Pero con Haiden se sentía como lo más natural del mundo. Lo cual no tenía ningún sentido.

Lo que me sorprendió todavía más fue cuánto me gustó su sabor. No pude obligarme a apartarme.

Le chupé la punta de la v...

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