Cerré los ojos y dejé que la oscuridad me llevara.

Haiden

—¡Llegas tarde!

Charlotte abrió de un tirón la puerta principal antes de que siquiera pudiera estirar la mano hacia la manija. Se le torció la cara en cuanto me vio. Sus ojos me recorrieron de arriba abajo y luego volvieron a subir, y lo que fuera que encontró hizo que su expresión se ensom...

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