¿Rompiendo tus propias reglas?

Arabella

¿Qué demonios? ¿Gruñona?

Miré a mamá como si le hubiera brotado una segunda cabeza. La confusión era lo único que podía sentir. Se estaba comportando de forma extraña y, la verdad, no sabía decidir si debía salir corriendo o quedarme donde estaba. El problema era que no había colinas cerc...

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