¿Sigue siendo tan dulce como lo recuerdo?

Arabella

La decepción en el rostro de mamá era imposible de ignorar. Mis palabras habían dado justo donde yo quería. Quería que sintiera el aguijón que ella me había clavado durante tantos años. Y aun así, ni mis palabras más crueles podrían compararse con las interminables heridas emocionales que ...

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