Me miraste como si te diera asco

Arabella

La suerte nunca había estado de mi lado. Se me atoró una bocanada de aire en la garganta cuando la voz de Samantha cortó el ambiente. Miré a Haiden, con los ojos abiertos de par en par por el pánico. Nos había encontrado. Estábamos perdidos.

Se movió rápido, con el cuerpo cubriendo el mío...

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