Me di cuenta de que había chicas más guapas que yo haciendo cola para llamar su atención.

Haiden

No pude hacerlo. Mantenerme lejos de ella resultó imposible. Sabía que era un maldito egoísta. Pero con Bella, mi Bella, ese egoísmo sacó colmillos. Cada vez que se acercaba, yo me convertía en un niño avaro al que pillan con la mano en el frasco de galletas.

Nada en mi vida me había atrapa...

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