Capítulo 50: Es la misma persona

Después de hablar con Dante y confirmar lo que ya temía, me acosté en la cama, tratando de procesar la noticia. El peso de la responsabilidad y la incertidumbre de cómo reaccionaría Paolo me abrumaban. Apenas había cerrado los ojos cuando escuché el sonido familiar de la puerta abriéndose. Era Paolo...

Inicia sesión y continúa leyendo