
La heredera de la mafia
Sara RM · Completado · 112.5k Palabras
Introducción
Mientras tanto, un guardaespaldas llamado Dante es contratado para proteger a Ana mientras se integra en la mafia, y pronto surgen sentimientos entre ellos. Pero algunos secretos son más oscuros que otros, y sus pasados pronto volverán para atormentarlos.
Dividida entre su amor por Dante y sus sentimientos persistentes por el enemigo de la mafia, Paolo Di Marco, la vida de Ana pende de un hilo mientras debe tomar una decisión: convertirse en la líder que su familia quería que fuera, o escapar de este infierno a toda costa, sin importar a quién traicione y qué pierda en el proceso.
Capítulo 1
Las luces de la ciudad parpadeaban en las pantallas que rodeaban mi pequeña habitación. El código fluía entre mis dedos como agua entre rocas, cada línea un paso más cerca de la libertad. Un clic, y la puerta virtual se abrió. Acceso concedido.
—Y estamos dentro— sonreí, satisfecha. Esta vez había sido más rápido. —Esta empresa caerá más rápido de lo que pensé.
Le estaba agradecida a mi madre por muchas cosas, pero especialmente por haberme involucrado en el mundo de las computadoras desde joven. A veces extraño tener conversaciones con ella sobre sistemas y todo eso, o tal vez solo la extraño a ella. Ojalá estuviera aquí.
Un sonido metálico me sobresaltó. El pomo de la puerta giró y mi corazón dio un vuelco. No era hora de visitas.
La puerta se abrió de golpe y la imponente figura de mi tío Marco irrumpió en la habitación. Su rostro, normalmente serio, estaba pálido y sus ojos parecían cristalizarse.
—Ana, necesito hablar contigo— dijo con voz temblorosa.
—¡Tío Marco!— me apresuré a abrazarlo. Supuse que no traía buenas noticias. —¿Qué pasa?— Un escalofrío recorrió mi espalda.
—Tu padre...— comenzó, pero las palabras se le atoraron en la garganta. Carraspeó y continuó. —Tu padre está muerto.
El mundo se congeló. Las pantallas, el código, la habitación, todo se desdibujó. Un vacío se abrió en mi pecho, un dolor agudo que me dejó sin aliento.
—¿Cómo?— susurré, apenas audible.
—Un accidente— respondió gravemente. —Un accidente de coche.
No pude evitar recordar la última vez que lo vi. Su mirada fría, llena de desaprobación, cuando le dije que no quería ser parte del negocio familiar.
—No puedo creerlo— dije, más para mí misma que para él.
—Yo tampoco— murmuró mi tío. —Pero ahora no es momento para lamentaciones. Hay mucho por hacer.
Las palabras de mi tío me golpearon como una ola de realidad. La muerte de mi padre, el jefe de la mafia más poderosa de la ciudad, creaba un vacío de poder. Y yo, su única hija restante, era la siguiente en la línea.
—No quiero esto— dije firmemente. —No quiero ser parte de esto.
Los ojos de mi tío se encontraron con los míos, llenos de una intensidad que nunca había visto antes.
—Ana, no tienes elección— habló con severidad. —Eres la heredera.
Pero yo no quería serlo.
Las siguientes horas fueron un torbellino de actividad. Preparativos para el funeral, llamadas a los asociados de la familia, reuniones con el resto de los miembros de la mafia. Cada paso me acercaba más a un destino que no quería, a un mundo que repudiaba.
En la víspera del funeral, me encontré en la habitación de mi padre, rodeada de recuerdos de una vida que no era la mía. Trofeos de victorias que no había celebrado, fotos de hombres con los que no tenía conexión.
Encontré un cuaderno escondido en un cajón secreto. La letra de mi padre llenaba las páginas, garabatos apresurados y dibujos crípticos. Parecía un diario, un registro de sus pensamientos más íntimos.
Comencé a leer, y las palabras me atraparon como una telaraña. Descubrí secretos que mi padre se había llevado a la tumba, traiciones que ni siquiera había imaginado.
Y entonces, lo encontré. Una página con una sola frase, escrita con tinta temblorosa: "Ana, la verdad te hará libre."
Cerré el cuaderno con manos temblorosas. La verdad. Esa era la clave para escapar del destino que me habían impuesto.
Esa noche, bajo la fría luz de la luna, juré que encontraría la verdad, sin importar el costo.
—Lo siento, papá. Este no es el destino que quería—. Sabía que nadie respondería, pero sentí la necesidad de confesarlo. Mi vida estaba a punto de cambiar.
El funeral de mi padre fue un evento solemne, una reunión de los principales actores del inframundo. Ojos me seguían a cada paso, llenos de expectativa, miedo y codicia.
Yo era la heredera, la joven Salvatore que ahora controlaba el imperio criminal. Pero no me doblegaría ante las expectativas. No sería una marioneta en manos de los hombres que me rodeaban. Juré que usaría mi posición para desmantelar el imperio desde dentro, para destruir el legado de mi padre y construir algo nuevo, algo mejor.
El sol se puso sobre la ciudad, pintando el cielo de un profundo naranja. El cementerio era un mar de flores marchitas y rostros sombríos. El funeral de mi padre había terminado, y con él, un capítulo de mi vida.
Mi tío Marco se acercó a mí, su rostro tan serio como siempre.
—Ana, necesitamos hablar, es importante— susurró.
Caminamos en silencio hasta la mansión familiar. La brisa nocturna me hizo estremecer, un escalofrío que no era solo por el frío.
Entramos en la biblioteca, una habitación oscura y polvorienta llena de libros antiguos. Mi tío se sentó frente a mí, sus ojos fijos en los míos.
—Ana, como sabes, tu padre era un hombre poderoso— comenzó. —Lideraba la organización con mano de hierro y era respetado por todos.
Asentí, sin saber qué decir.
—Su muerte deja un gran vacío. Un vacío que alguien debe llenar.
Me miró intensamente, sus ojos llenos de una intensidad que me incomodaba.
—Esa persona eres tú, Ana. Eres la heredera.
Sentí como si el mundo se hubiera detenido. Un dolor agudo en el pecho, una ola de náuseas que subía por mi garganta.
—No— dije con voz temblorosa. —No puedo ser. No quiero ser.
Mi tío se inclinó hacia adelante, con las manos apretadas en puños.
—No tienes elección, Ana, esto es lo que tu padre hubiera querido y lo sabes, siempre te lo dejó claro.
—Así como yo le dejé claro que no quería ser parte de esto.
—Eres la hija de tu padre, la única que puede mantener el orden y la unidad.
—Pero no quiero ese mundo— protesté. —No quiero tener nada que ver con la mafia.
Los ojos de mi tío se llenaron de tristeza.
—A veces no podemos elegir nuestro destino, pero podemos controlarlo.
Guardó silencio por un momento, como si buscara las palabras adecuadas.
—Tu padre te preparó para esto— continuó. —Te enseñó todo lo que necesitas saber para liderar.
—No me enseñó a ser un monstruo— dije con amargura.
—No, Ana, te enseñó a ser fuerte, a ser inteligente, a tomar decisiones difíciles. Esas son las cualidades que necesitas para ser una buena líder.
Me quedé sin palabras, sin argumentos. Lo que mi tío decía era cierto. No podía escapar de mi destino.
—No voy a dejarte sola— puso una mano en mi hombro. —Estaré a tu lado, guiándote y aconsejándote.
Le agradecí por su apoyo, aunque por dentro me sentía perdida y desorientada.
Necesitaba hablar con alguien, alguien que entendiera este mundo oscuro y sus consecuencias. Saqué mi teléfono y marqué el número de Valeria, mi mejor amiga.
—Ana, ¿qué pasa?— preguntó con voz preocupada.
Le conté todo, desde la muerte de mi padre hasta la conversación con mi tío.
—¡No puedo creerlo!— exclamó Valeria. —Tienes que salir de ahí, Ana. No puedes ser parte de eso.
—Lo sé, quiero hacerlo, pero no sé cómo.
—Te ayudaré. Encontraremos la manera de sacarte de ahí.
Colgué el teléfono y me dirigí a la puerta, con la esperanza de escapar de la mansión y de la pesadilla en la que se estaba convirtiendo mi vida.
Sin embargo, cuando abrí la puerta, choqué con un hombre alto y apuesto. Sus ojos marrones me miraron con sorpresa.
—Lo siento mucho— dije, avergonzada. —No te vi venir.
—No te preocupes— respondió con una amable sonrisa. —Soy Dante Di Marco, tu nuevo guardaespaldas.
Me quedé helada. Un guardaespaldas. Más control, más vigilancia.
—No necesito un guardaespaldas— dije a regañadientes.
—Es una orden de tu tío— replicó Dante con firmeza. —Tu seguridad es mi prioridad, señorita Salvatore.
Lo miré, sin saber qué decir. Este hombre era un extraño, un extraño que ahora sería mi sombra.
Suspiré, derrotada.
—Está bien, entonces ven conmigo.
Dante me sonrió de nuevo, una sonrisa que me hizo sentir un poco más segura.
Juntos, salimos de la mansión y nos adentramos en la noche. El viento soplaba, pero no era suficiente para calmar el fuego que ardía dentro de mí.
Dante caminaba a mi lado, su presencia constante un recordatorio de mi nueva realidad. No era libre, no era dueña de mi propio destino.
—No te preocupes, Ana— dijo Dante suavemente. —Te protegeré.
Lo miré, buscando algún signo de falsedad en sus palabras. Sus ojos marrones brillaban a la luz de la luna, y por un momento, me sentí segura.
—Gracias, Dante— murmuré.
Caminamos en silencio por un rato, cada uno perdido en sus propios pensamientos. La ciudad se extendía ante nosotros, un mar de luces parpadeando en la oscuridad.
De repente, Dante se detuvo.
—Aquí es donde vivo— dijo, señalando un pequeño edificio de apartamentos.
—¿Vas a quedarte aquí?— pregunté sorprendida.
—Sí— respondió. —Necesito estar cerca de ti...
—Órdenes— completé. —Sí, lo sé.
No sabía qué decir. La idea de tener un guardaespaldas viviendo a unos metros de mí me incomodaba, pero al mismo tiempo, me daba una sensación de seguridad.
—Buenas noches, Ana— dijo Dante, inclinando ligeramente la cabeza. —Que duermas bien.
—Buenas noches, Dante— respondí.
Entré en mi apartamento, agotada física y mentalmente. Me senté en el sofá y me dejé caer, con las manos en la cabeza.
¿Qué iba a hacer? ¿Cómo iba a escapar de este mundo que me aprisionaba?
Cerré los ojos y respiré hondo. No me rendiría. Encontraría una manera de salir de este infierno. Lo juré por la memoria de mi madre, la única persona que me había amado incondicionalmente.
Esa noche, dormí con un sueño inquieto, plagado de pesadillas y sombras. La imagen de mi padre me perseguía, sus ojos llenos de reproche.
Me desperté al amanecer, empapada en sudor y con el corazón latiendo con fuerza. Sabía que no podía seguir así. Tenía que tomar una decisión.
Me levanté de la cama y fui al teléfono. Marqué el número de Valeria, esperando que pudiera ayudarme.
—Ana, ¿qué pasa?— preguntó con voz preocupada.
—Valeria, necesito tu ayuda— dije con voz temblorosa. —Tengo que salir de aquí.
—Lo sé— respondió Valeria. —Y voy a ayudarte.
—No sé si podamos hacerlo, la única manera de escapar de todo esto es estando muerta.
Últimos capítulos
#80 Capítulo 80: Es lo que necesitábamos
Última actualización: 1/12/2026#79 Capítulo 79: Es hora
Última actualización: 1/12/2026#78 Capítulo 78: Otra estrategia
Última actualización: 1/12/2026#77 Capítulo 77: No puedo creerlo
Última actualización: 1/12/2026#76 Capítulo 76: Nueva información
Última actualización: 1/12/2026#75 Capítulo 75: Nueva vida
Última actualización: 1/12/2026#74 Capítulo 74: Una carta
Última actualización: 1/12/2026#73 Capítulo 73: Siempre en constante lucha
Última actualización: 1/12/2026#72 Capítulo 72: Desesperación
Última actualización: 1/12/2026#71 Capítulo 71: Quedarse sin aliento
Última actualización: 1/12/2026
Te podría gustar 😍
Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano
—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.
—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.
—S..sí —jadeé.
Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.
Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.
¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
Mi Luna Marcada
—Sí.
Exhala, levanta su mano y la baja para abofetear mi trasero desnudo de nuevo... más fuerte que antes. Gimo por el impacto. Duele, pero es tan excitante y sexy.
—¿Lo harás de nuevo?
—No.
—¿No, qué?
—No, Señor.
—Buena chica —acerca sus labios para besar mi trasero mientras lo acaricia suavemente—.
—Ahora, voy a follarte —me sienta en su regazo en una posición de monta. Nos miramos a los ojos. Sus largos dedos encuentran el camino hacia mi entrada e insertan sus dedos.
—Estás empapada por mí, nena —dice complacido. Mueve sus dedos dentro y fuera, haciéndome gemir de placer.
—Hmm —pero de repente, se van. Lloro mientras deja mi cuerpo ansiando por él. Cambia nuestra posición en un segundo, así que estoy debajo de él. Mi respiración es superficial y mis sentidos incoherentes mientras anticipo su dureza en mí. La sensación es fantástica.
—Por favor —suplico. Lo quiero. Lo necesito tanto.
—Entonces, ¿cómo te gustaría venirte, nena? —susurra.
¡Oh, diosa!
La vida de Apphia es dura, desde ser maltratada por los miembros de su manada hasta que su compañero la rechaza brutalmente. Está sola. Golpeada en una noche difícil, conoce a su segunda oportunidad de compañero, el poderoso y peligroso Alfa Lycan, y vaya que le espera la aventura de su vida. Sin embargo, todo se complica cuando descubre que no es una loba común. Atormentada por la amenaza a su vida, Apphia no tiene otra opción que enfrentar sus miedos. ¿Podrá Apphia derrotar la iniquidad que amenaza su vida y finalmente ser feliz con su compañero? Sigue para más.
Advertencia: Contenido maduro.
De Mejor Amigo a Prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
El Deseo Prohibido del Rey Licántropo
Esas palabras salieron cruelmente de la lengua de mi destinado—MI COMPAÑERO.
Él robó mi inocencia, me rechazó, me apuñaló y ordenó que me mataran en nuestra noche de bodas. Perdí a mi loba, dejada en un reino cruel para soportar el dolor sola...
Pero mi vida dio un giro esa noche—un giro que me arrastró al peor infierno posible.
Un momento, era la heredera de mi manada, y al siguiente—era una esclava del despiadado Rey Lycan, que estaba al borde de perder la cordura...
Frío.
Mortal.
Implacable.
Su presencia era el infierno mismo.
Su nombre un susurro de terror.
Juró que yo era suya, deseada por su bestia; para satisfacerlo incluso si me rompe
Ahora, atrapada en su mundo dominante, debo sobrevivir a las oscuras garras del Rey que me tenía bajo su control.
Sin embargo, dentro de esta oscura realidad, yace un destino primitivo....
Yo y Mi Esposo Multimillonario
Después de lidiar con hombres indignos y mujeres despreciables, Aurora está lista para vivir su vida libremente y sin disculpas. Pero el distante y misterioso Heath se acerca con una pregunta que lo cambia todo:
—¿Cuándo nos casamos?
Dura en Disfraz
—Jade, necesito revisar tu—comenzó la enfermera.
—¡FUERA!—gruñí con tanta fuerza que ambas mujeres retrocedieron hacia la puerta.
Una vez temida por la Organización Sombra que me drogó para replicar mis habilidades en una versión más controlable, había escapado de mis ataduras y detonado toda su instalación, lista para morir junto a mis captores.
En cambio, desperté en la enfermería de una escuela con mujeres discutiendo a mi alrededor, sus voces perforando mi cráneo. Mi estallido las congeló de shock—claramente no esperaban tal reacción. Una mujer amenazó mientras se iba—Discutiremos esta actitud cuando llegues a casa.
La amarga verdad es que he renacido en el cuerpo de una chica de secundaria con sobrepeso, débil y supuestamente tonta. Su vida está llena de acosadores y verdugos que han hecho su existencia miserable.
Pero no tienen idea de con quién están tratando ahora.
No sobreviví como la asesina más letal del mundo permitiendo que alguien me pisoteara. Y ciertamente no voy a empezar ahora.
La Cachorra del Príncipe Licántropo
—Pronto estarás rogándome. Y cuando lo hagas—te usaré como me plazca, y luego te rechazaré.
—
Cuando Violet Hastings comienza su primer año en la Academia de Cambiantes Starlight, solo quiere dos cosas: honrar el legado de su madre convirtiéndose en una sanadora hábil para su manada y pasar por la academia sin que nadie la llame rara por su extraña condición ocular.
Las cosas toman un giro dramático cuando descubre que Kylan, el arrogante heredero al trono de los Licántropos que ha hecho su vida miserable desde el momento en que se conocieron, es su compañero.
Kylan, conocido por su personalidad fría y sus maneras crueles, está lejos de estar contento. Se niega a aceptar a Violet como su compañera, pero tampoco quiere rechazarla. En cambio, la ve como su cachorrita y está decidido a hacer su vida aún más un infierno.
Como si lidiar con el tormento de Kylan no fuera suficiente, Violet comienza a descubrir secretos sobre su pasado que cambian todo lo que pensaba que sabía. ¿De dónde viene realmente? ¿Cuál es el secreto detrás de sus ojos? ¿Y ha sido toda su vida una mentira?
Perfecto bastardo
—Dime que no te acostaste con él, maldita sea —exigió entre dientes apretados.
—¡Vete al diablo, hijo de puta! —le respondí, intentando liberarme.
—¡Dilo! —gruñó, usando una mano para sujetar mi barbilla.
—¿Crees que soy una zorra?
—¿Entonces es un no?
—¡Vete al infierno!
—Bien. Eso es todo lo que necesitaba escuchar —dijo, levantando mi top negro con una mano, exponiendo mis pechos y enviando una oleada de adrenalina a través de mi cuerpo.
—¿Qué demonios estás haciendo? —jadeé mientras él miraba mis pechos con una sonrisa satisfecha.
Pasó un dedo sobre una de las marcas que había dejado justo debajo de uno de mis pezones.
¿El bastardo estaba admirando las marcas que me había dejado?
—Envuélveme con tus piernas —ordenó.
Se inclinó lo suficiente como para tomar mi pecho en su boca, chupando con fuerza un pezón. Me mordí el labio inferior para ahogar un gemido mientras él mordía, haciéndome arquear el pecho hacia él.
—Voy a soltar tus manos; no te atrevas a intentar detenerme.
Bastardo, arrogante y completamente irresistible, el tipo exacto de hombre con el que Ellie juró que nunca volvería a involucrarse. Pero cuando el hermano de su amiga regresa a la ciudad, se encuentra peligrosamente cerca de sucumbir a sus deseos más salvajes.
Ella es irritante, inteligente, sexy, completamente loca, y también está volviendo loco a Ethan Morgan.
Lo que comenzó como un simple juego ahora lo atormenta. No puede sacarla de su cabeza, pero nunca permitirá que nadie entre en su corazón de nuevo.
Incluso cuando ambos luchan con todas sus fuerzas contra esta ardiente atracción, ¿podrán resistirse?
Placeres culposos
¿Todo ha sido un error? ¿O quizás solo parte del destino? La ida por un vaso de agua, resultó en el inicio de un deseo culposo con consecuencias irreversibles.
Soy Erika Martín de 21 años, soy una latina, proveniente de Venezuela, me mudé de mi país buscando el sueño Americano ante una oportunidad de empleo como servicio doméstico en la mansión uzcategui, sin saber que mi destino cambiaría por completo, al conocer a Alejandro Uzcategui, el heredero y magnate de negocios más prestigioso dela ciudad, con una ciudad tan grande y él puso sus ojos en mi, su humilde y tímida empleada, que no sabe decirle que no, todo con él era perfecto, pero él tiene dos grandes defectos, es casado y jodidamente posesivo, me llama bomboncito y me reclama como suya. Estoy locamente enamorada de él y temo por la repercusiones de lo que vendrá, ya que se que no me dejará escapar, menos cuando sepa mi gran secreto.
Accardi
—Te costará algo —susurró antes de tirar de su lóbulo con los dientes.
Sus rodillas temblaron y, si no fuera por su agarre en su cadera, habría caído. Él empujó su rodilla entre sus muslos como un soporte secundario en caso de que decidiera necesitar sus manos en otro lugar.
—¿Qué quieres? —preguntó ella.
Sus labios rozaron su cuello y ella gimió mientras el placer que sus labios provocaban se hundía entre sus piernas.
—Tu nombre —exhaló él—. Tu verdadero nombre.
—¿Por qué es importante? —preguntó ella, revelando por primera vez que su corazonada era correcta.
Él se rió contra su clavícula.
—Para saber qué nombre gritar cuando vuelva a entrar en ti.
Genevieve pierde una apuesta que no puede pagar. Como compromiso, acepta convencer a cualquier hombre que su oponente elija para que se vaya a casa con ella esa noche. Lo que no se da cuenta cuando el amigo de su hermana señala al hombre taciturno sentado solo en el bar, es que ese hombre no se conformará con solo una noche con ella. No, Matteo Accardi, Don de una de las pandillas más grandes de la ciudad de Nueva York, no hace encuentros de una sola noche. No con ella, de todos modos.
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario
Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
Error.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.
Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Entra él.
Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.
Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.
Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.
Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.
Y ahora, él no me va a dejar ir.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?












