Capítulo 53: Toda esperanza está perdida

El amanecer se filtraba a través de las cortinas, iluminando el rostro de Paolo mientras se preparaba. Su expresión era seria, concentrada. Hoy era el día de la misión. Sentía una mezcla de nervios y determinación, consciente de que el peligro acechaba en cada esquina.

—¿Estás lista? —Paolo me miró...

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