Capítulo 40 Prohibido tocar al rey

—Entonces nadie vuelve a tocarla —gruñó Rhydan desde el otro lado de la marca.

—Acabas de hablar por mí otra vez —respondí.

—Acaban de decirme que un beso podría matarte. Concédeme unos segundos para ser insoportable.

Nerissa levantó un dedo.

—No he dicho que cualquier beso vaya a matarla. Dije que ...

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