Capítulo 44 La Luna falsa

—Entraré al círculo, pero no me arrodillaré ante ti.

Odette acercó la antorcha a la madera. Una llama pequeña lamió una rama seca junto a los pies de Maelis.

—Entonces la sanadora morirá de pie.

—No —respondí—. Tú vas a descubrir que el acónito dejó de ser suficiente la noche en que intentaste matar...

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