Capítulo 57 La mujer que sabe detenerlo

—Si ella es tu compañera, pídele que te diga que no.

Rhydan mantuvo el cuerpo delante de Odette. Sus ojos negros no mostraron reconocimiento, pero una de sus garras se contrajo.

—Aléjate —repitió.

—No.

La palabra cruzó el arroyo con más fuerza que un grito.

Odette apretó una mano contra su pecho par...

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