Capítulo 62 La puerta entre nosotros

—Dime dónde quieres mi boca.

Rhydan estaba de rodillas frente a mí.

No había bosque, enfermería ni sangre. Solo su cabello oscuro entre mis dedos y sus manos inmóviles sobre mis tobillos, esperando permiso.

—Más arriba —susurré.

Su boca ascendió por la cara interna de mi muslo. El calor de su alient...

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