Capítulo 66 Lo que existe sin la marca

—Dime dónde.

La mano de Rhydan permanecía inmóvil debajo de mi vestido. Sus dedos rodeaban la parte alta de mi muslo sin avanzar.

—Más arriba.

—Necesito que seas exacta.

—Hace unos días presumías de precisión.

—Hace unos días no corría el riesgo de confundirte con una orden.

Tomé su muñeca y guié su...

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