Capítulo 85 La noche en que no lo salvé

—Vístete y sal de esta habitación.

Rhydan cayó de rodillas junto a la cama. Las garras arañaron el suelo mientras la luz roja avanzaba por su espalda desnuda.

—No voy a dejarte así.

—No te lo estoy ordenando —dijo entre dientes—. Te estoy pidiendo que salgas antes de que mi bestia reconozca tu olor....

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