Capítulo 90 Que esperen

―Entonces dime por qué estás aterrorizado.

Rhydan dejó de sonreír. Seguía debajo de mí, con una mano apoyada sobre mi espalda. Le sentía el miedo en el estómago, aunque mi propio pulso empezaba a tranquilizarse.

―Hace un momento no respirabas.

―Ahora estoy hablando. Probablemente vas a lamentarlo.

I...

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