Capítulo 142

ALERA

No sé cuánto tiempo llevo sentada aquí. Las lágrimas ya se detuvieron, pero el pecho todavía me duele. Me limpio la cara con la manga de la camisa, respiro hondo y suelto el aire despacio. El aire se siente denso, cargado, pesado por el miedo a lo desconocido.

Tal vez así es como se supone q...

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