Capítulo 145

ALERA

Levanto la cabeza despacio.

—Mmm, nada grave. Solo estoy revisando unas cosas con los proveedores.

Él entra por completo a la oficina; el aroma de su loción atraviesa el tenue olor a café y papel. Se mueve como Dante: lento, seguro e inescrutable.

—Sabes que he estado buscándote —dice—. Ha...

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